Oribú Gastrobar

La última vez que calmé mi mono de sushi pidiendo a Go Sushing, vi en la bolsa el nombre de Oribú Gastrobar, y reavivé mis ganas de ir a este restaurante.

Ya había cotilleado su carta con anterioridad y había muchos platos que me apetecía probar. No perdí más tiempo y reservé a través de El Tenedor, ¡muy cómodo!

Al llegar me pareció raro que no estuviera lleno, y eso que es frecuentado por caras conocidas. Justo en la mesa de al lado estaba una famosa bloguera de moda, conocida por su participación en Supermodelos.

Al ver la carta me asaltó mi habitual indecisión, ¿tartar? ¿tortilla de patata estilo Chicote?

Me alegré al ver que se pueden pedir medias raciones de la mayoría de sus platos, así podía probar más.

Nuestra elección:

– Berenjenas fritas en tempura con hummus de garbanzos. Nos gustó la mezcla con hummus. Esta receta ya la había visto, `made in´ Alberto Chicote.

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– Dim-Sum de rabo de toro y crema dulce de zanahorias

– Futomaki de atún rojo, tomate lio, mayonesa de aceitunas negras y piparras vascas

Recomiendo tomar primero la mayonesa y la piparra, y luego saborear bien el atún.

Nigiri de pez mantequilla en tartar con mayonesa picante

Lo que menos me gustó: mucho sabor a pescado para mí.

Ceviche del pescado de hoy con leche de tigre nikkei

Le faltaba acidez y picante.

– Steak tartar “East and West” con pan crujiente italiano

Me hubiera gustado un poquito más picante; aún así estaba muy rico.

– Torrija de sobao pasiego, lemongrass y helado de yogur búlgaro

¡Riquísimo! Puede que vuelva y lo pida para llevar.

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Rematamos la cena con unos cocktails. El Oriburey, el especial de la casa, con sandía está buenísimo. Menos mal que conseguí dar el cambiazo y cambiarlo por mi mojito de fresa, rico pero más fácil de encontrar en otros sitios.

Todo nos salió por 92 euros, pero sin los cocktails serían unos 36 por persona.

Como detalle curioso, aprendí que HUMMUS se pronuncia `JUMUS´.

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